Nadie debe vivir prisionero de un resentimiento, una culpa o afán de venganza, pero para salir de todo ello es necesario un proceso de reconciliación en el que los ejemplos de la Samaritana (Juan 4), San Pablo, San Pedro y la Virgen María pueden guiarnos.
Para escuchar has clic AQUÍ.
| Comentarios |
|
Powered by !JoomlaComment 3.26






